El informe del JEMAD, teniente general José Julio Rodríguez, detalla con cierta extensión las difíciles circunstancias en que operan las tropas españolas en el cada vez más complicado escenario afgano y los riesgos que están asumiendo. El Confidencial Digital ha tenido acceso a su contenido. Éstas son las conclusiones:
-- Cambio sustancial en el despliegue y en las misiones. Las tropas españolas han consolidado la primera fase de su misión: en los próximos días se terminarán las obras de construcción de la gran base española fija de Qaleh-ye Now, que será el centro neurálgico de operaciones. Se trata de un acuartelamiento de seis kilómetros cuadrados, junto a la ladera de una montaña, fuertemente protegido ante posibles ataques.
-- Ahora, ya en la segunda fase, los españoles están comenzando a tomar y a “asumir” (término que se emplea en el lenguaje militar) algunas bases avanzadas permanentes. Son pequeños campamentos, bastante precarios. Se sitúan en la ruta que transcurre desde la base principal hacia el norte del país, en las proximidades de Bala Morghab.
-- Gracias a estas pequeñas bases, pueden realizar un mejor patrullaje. Se evitan así los vacíos que existían en esas carreteras meses atrás. Estás pequeños acuartelamientos de apoyo reducen la distancia en caso de que se produzca una imprevisto.
-- El problema es la seguridad. Se trata, efectivamente, de instalaciones muy precarias que pueden ser atacadas con más facilidad. No son grandes sedes amuralladas, sino que se trata de objetivos fijos más sencillos de abordar por parte de la insurgencia.
-- Aumentará la violencia. En el informe del JEMAD se alerta de que estos movimientos de las tropas españolas provocarán, según han informado los servicios de inteligencia, una reacción violenta por parte de los insurgentes.
-- Otro de los peligros para los soldados españoles será la llegada, a su zona de control, de posibles talibanes procedentes del sur. Se advierte en el documento que los últimos movimientos del ejército de Estados Unidos, realizando incursiones en busca de los líderes radicales, provocarán que buen número de talibanes se desplacen hacia el norte y lleguen hasta el territorio de dominio español.
-- Problemas para la gobernabilidad. Unos de los grandes inconvenientes que están encontrando las tropas españolas es la conexión con las autoridades afganas y el traspaso de poderes. En primer lugar, porque los locales no consiguen asumir las responsabilidades y se producen casos de graves negligencias.
-- La segunda razón es que el tiempo que pasan los militares españoles en ese destino no resulta suficiente para garantizar una formación efectiva. Cada contingente permanece en Afganistán una media de cinco meses, tiempo que, según los datos del JEMAD, es “muy corto”.
-- Altos mandos del Ejército ya han reclamado un refuerzo en este ámbito y han recomendado el envío de técnicos (aunque no sean militares) que pasen más tiempo en el país y logren coordinarse mejor con las autoridades locales.
-- Comunicaciones mejoradas. El informe del JEMAD destaca la labor de reconstrucción de los españoles en Qaleh-ye Now: la pista del aeropuerto se ha asfaltado y se está trabajando en implantar ayudas a la navegación. También se han mejorado las carreteras y pistas, aunque muchas de ellas siguen siendo intransitables.
-- Se confirma que los RG-31 son seguros. La pasada semana, un blindado español de este tipo sufrió un atentado: un artefacto explosivo improvisado (IED, por sus siglas en ingles) hizo explosión al paso del vehículo en la provincia de Baghis. Los datos que maneja Defensa indican que el RG-31 resistió perfectamente y que los daños fueron mínimos a pesar de tratarse de una bomba potente. El vehículo siguió operando.
-- El tráfico de drogas. Uno de los grandes problemas para la misión en Afganistán es el narcotráfico. El país no tiene industria y el tráfico de opio sigue siendo la única fuente de ingresos para multitud de afganos.
Según ha sabido ECD, el Jefe del Estado Mayor de la Defensa tiene previsto presentar este informe, en los próximos días y de forma reservada, a los portavoces parlamentarios en la comisión de Defensa.
Así vieron a las tropas españolas en Afganistán quienes acompañaron a Carme Chacón en su última visita: hay situación de “guerra total” y han mejorado los medios
La visita de Carme Chacón a Afganistán, el martes, ha permitido comprobar la situación en que se encuentran las tropas españolas desplegadas en aquel país, que se resume en este análisis: hay más medios que nunca, pero nuestros soldados afrontan situaciones que pueden calificarse como de ‘guerra total’.
Así, mientras el helicóptero con la ministra y sus acompañantes volaba camino de las bases militares que visitó y también para la entrevista con el general norteamericano Petraeus, un caza norteamericano sobrevolaba ese espacio aéreo para evitar cualquier ataque imprevisto.
Personas que han acompañado a la ministra de Defensa en el viaje a territorio afgano han relatado para El Confidencial Digital lo que ahora se ha visto allí. Éste es el resumen:
-- La situación de las tropas es, por un lado, mejor que hace un año, al menos en lo material. Es una consecuencia de la mayor implicación de España, que ha llevado a volcarse técnicamente y con más medios, en instalaciones, vehículos y armamento.
-- Sin embargo, la situación es peor en lo operativo. No sólo por el peligro de la actividad creciente de los talibanes, sino sobre todo por el tipo de misiones que ahora realizan los soldados españoles.
-- Impresionó en concreto la situación en los dos puestos avanzados, actualmente en manos de la Legión, dentro del operativo para garantizar el tráfico hacia el norte del país, y la comunicación por carretera entre bases de la OTAN.
-- Se trata de puestos instalados en territorio que hasta ahora no estaba siendo controlado por las fuerzas internacionales, y por tanto de gran riesgo.
-- La situación en esas dos bases es “de combate total”, en palabras de las fuentes consultadas. Dos compañías de la Legión están allí “a tiro limpio todos los días”, añaden.
-- Los puestos han sido construidos en una zona llana y a más de 800 metros de las elevaciones más próximas, porque a esa distancia ya no tienen alcance efectivo los fusiles AK-47 de los talibanes.
-- Los soldados viven bajo tierra, cada destacamento pasa allí entre 15 y 20 días, son relevados, y tras otros 15 a 20 días regresan de nuevo.
-- Se alimentan con raciones de combate y durante su estancia se duchan cada tres días.
-- En cuanto a dotación de material de las tropas españolas, existe satisfacción por las prestaciones de los nuevos blindados RG 31.
-- Una de sus cualidades más alabadas por los soldados es que el vehículo cuenta con un visor informático interno, que permite al tirador hacer fuego desde el interior sin tener que sacar la cabeza o el cuerpo para ello.
-- Además, trabajan en Afganistán soldados de la Brigada de Ingenieros, que se ocupan de la construcción y mejora de las bases.
-- Se ve también allí a muchos guardias civiles, que viven en la base española. Están dedicados a tareas de ‘monitorización’, es decir, a la formación sobre asuntos de seguridad, sobre todo a los policías afganos.
-- Los guardias asumen situaciones de bastante dificultad y riesgo porque comparten patrullas exteriores junto con policías afganos.
Afganistán. El violento modo de operar del ejército estadounidense fue el motivo de la visita de Joe Biden a España: vino a rebajar la tensión
El vicepresidente de Estados Unidos hizo escala el pasado mes de mayo en Madrid en una visita considerada histórica. Tras reunirse con el rey o Zapatero, Joe Biden acudió a las instalaciones de la brigada paracaidista en Paracuellos del Jarama. Entre otras cosas, el dirigente norteamericano quería que las relaciones con los mandos militares se apaciguaran.
En su paso por España, el ‘número dos’ de Barack Obama destacó que el objetivo de la visita era seguir asegurándose el apoyo de España a la misión en Afganistán. Nada más aterrizar en Madrid, Biden agradeció al rey el esfuerzo de los españoles en la misión, la más arriesgada en la que participa España, según ha reiterado en más de una ocasión la ministra de Defensa, Carme Chacón.
Pero detrás de esta paso hay una razón más de fondo. Fuentes consultadas por El Confidencial Digital explican que Biden vino a España porque las relaciones entre los mandos militares españoles y los estadounidenses estaban pasando por un momento delicado.
Aseguran que el ejército norteamericano protagonizó una serie de operaciones “no medidas” en territorio afgano, situación que no gustó a los responsables del ministerio dirigido por Carme Chacón.
De hecho, la propia ministra llegó a expresar en público sus dudas sobre la continuidad de las tropas españolas en Afganistán. En una visita al país dijo: “los españoles pueden preguntar legítimamente qué hace España en Afganistán”.
Las relaciones entre ambos países se tensaron y fue el mismo vicepresidente norteamericano el que, efectivamente, tuvo que venir a España para rebajar esta ‘tirantez’ entre ambos países.