
Acto de entrega de despachos en la Escuela de la Armada. La misa en honor a la Virgen del Carmen tuvo lugar previamente y de forma independiente al acto castrenseLa ministra impuso la nueva Ley represiva de "honores militares" (¿?) El 16 de julio, día de la Virgen del Carmen, es una jornada de especial significado para las villas marineras de Galicia, que ensalzan a su patrona. También la Escuela Naval de Marín celebró una solemne misa en honor a la patrona de la Armada y entonó la salve marinera tal día como este desde su nacimiento, en 1943. Sin embargo, fue un día histórico para la escuela de la Armada española ya que el acto castrense de entrega de despachos a los nuevos oficiales, que estuvo presidido por los Príncipes de Asturias, no incluyó la tradicional celebración religiosa. La razón no fue otra que el estricto cumplimiento de la modificación acometida por la ministra de Defensa, Carme Chacón, del reglamento de honores militares y que liquida la vinculación de las Fuerzas Armadas con la religión.
Sin embargo, aunque al margen del protocolo y con carácter estrictamente "voluntario", previamente al acto militar se mantuvo la tradición y se celebró igualmente el oficio religioso en el que sonó con fuerza la salve marinera -oración y parte de la ceremonia cristiana-, que entonaron las más de dos mil personas congregadas, entre militares y familiares de los nuevos oficiales y aspirantes a guardamarines. Durante el "breve" oficio religioso, que duró una escasa media hora, el arzobispo castrense, Juan del Río Martín, reivindicó "la importancia de la espiritualidad en la vida de la Marina", según informó Europa Press. Al término de la eucaristía se dejó pasar intencionadamente un lapso de tiempo para marcar la "independencia" entre la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de la Marina, y el acto de entrega de despachos. Pese a todo, un crucifijo presidió el escenario de la Escuela Naval de Marín durante toda la mañana, y la alocución del comandante-director de la escuela, Marcial Gamboa, clausurando ya la ceremonia castrense, al tiempo que demandó a los marines "compaginar las tradiciones plenamente vigentes" con el carácter "cambiante" de la sociedad, pidió a la Virgen del Carmen, "nuestra patrona", que "proteja" a todos los oficiales. DECISIÓN CONTESTADA. Desde 1994, una orden ministerial instaba a separar la misa del acto oficial castrense, pero la Armada la mantenía con motivo de la patrona, ya que así lo venía haciendo desde hacía más de cincuenta años. En enero, una instrucción desde el Estado Mayor de la Defensa, recordaba la orden de 1994. Pero fue la aprobación del reglamento de honores militares, en sustitución del vigente de 1984 -en tiempos del socialista Felipe González al frente del Gobierno central- lo que desató la polémica y la contestación a la decisión de Chacón desde el ámbito militar. Desde que el pasado mes de mayo entrara en vigor la nueva norma -que matiza que en los funerales de Estado la asistencia es considerada acto de servicio y obligatoria- la polémica estuvo servida en la celebración del Corpus de Toledo, donde por primera vez en decenios la Custodia de Arfe no recibió honores de los cadetes de la Academia de Infantería. Ni himno, ni bandera ni presentación de armas. Tampoco se libra el Cristo de Mena de Málaga, al que la Legión rinde honores, y un sinfín de tradiciones populares religiosas en las que participan desde siempre militares y guadiaciviles. Ayer le tocó el turno a la Virgen del Carmen y a la Escuela Naval Militar de Marín. Salvó la tradición como pudo y, aunque de forma voluntaria y sin carácter militar, prácticamente todos los militares, veteranos y nuevos oficiales, así como aspirantes, tuvieron su lugar y su momento ante los símbolos religiosos a los que han estado unidos durante casi setenta años. PRIMERA OCASIÓN. Tras el tiempo de receso obligado para no dejar duda de la desvinculación del fervor religioso y el acto castrense, se iniciaron los despachos con la puntual llegada de los Príncipes de Asturias, que por primera vez presidieron la ceremonia de Marín. Don Felipe y doña Letizia llegaron a la explanada de la Escuela Naval acompañados por el titular de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, a las 11.30 horas, momento en el que el Príncipe pasó revista a las tropas, se gritaron cinco 'vivas' a España, se lanzaron cohetes desde una fragata militar y sonó el Himno del Estado. Entre otras autoridades, asistieron al acto el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro; la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo; el valedor do Pobo, Benigno López; los conselleiros de Facenda, Educación y Mar, Marta Fernández Currás, Jesús Vázquez y Rosa Quintana, respectivamente; el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, y los alcaldes de Pontevedra y Marín. Por el contrario, la ministra de Defensa no acudió a la cita y en su representación estuvo el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, natural de Pontecesures.
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